martes 11 de mayo de 2010

Que no estem bé o què?



Uno de los puntos a favor de Montmeló es el ambiente que se vive en las gradas (o más bien, en la pelousa). La gente con sus neveras, sus sillas, su bocadillo...todo muy español. Por eso, aunque cada año digamos que ya no más, volvemos.
Creo que un comentario parecido lo hice con motivo de la final de la Euroliga España-Alemania. Una cosa es ser seguidor, y alegrarnos de que nuestro equipo gane. El otro, ser irrespetuoso con los rivales, que pueden gustarnos más o menos.

A mí empezó a gustarme la F1 por Alonso, y claro que me gusta que gane. Pero con el paso del tiempo ves que hay vida más allá de Asturias, de lo español. En el fondo, buscamos el espectaculo en pista. Por eso me gustan pilotos como Vettel, Montoya o Hamilton. ¡Sí, Hamilton! Creo que es un gran piloto, que se tira donde haya un hueco, a cuchillo. El problema es que se habla más de sus guarradas o comentarios fuera pista que de sus espectaculares adelantamientos y remontadas.

La afición española sigue a Alonso en un 80%. Sólo hace falta ver la caja que hizo Ferrari en venta de gorras, camisetas y merchandising vario. El Circuit era rojo, incluso se vendían las camisetas azules (por Asturias) con el logotipo de Ferrari, una chapuza que se sacaron de la manga las cabezas pensantes de Maranello para no perder un mercado tan grande como el español. Da igual que en casa corrieran otros dos pilotos, Jaume y Pedro, Alonso estaba en boca de todos.

El problema viene cuando se pasa de forofo a sectario. Hamilton nunca ha sido muy querido en este país, por los escandalos que en 2007 sucedieron en McLaren (favoritismos, indefinición del número 1...). 3 años después, la afición-secta no olvida. Cada vez que sale Hamilton en las pantallas se le silba e insulta (se llega a insultar a una pantalla de televisión). Yo el sábado hasta me alegré que quedara por delante de calificación, porque no entiendo ciertas actitudes. El momento más cutre fue cuando hicieron el desfile de pilotos montados en coches de época. En el momento que pasó Hamilton por nuestra zona, se empezaron a escuchar silbatos y gritos de "cabrón, hijodeputa, negro, jódete cabrón, negro muerete" e incluso un padre haciendole corte de mangas, ¡delante la mirada de su hijo!



Pero Hamilton no fue el único en recibir estas muestras de falta de deportividad. Vettel y Button, dos pilotos que se caracterizan por ser muy límpios y respetuosos, no se libraron de algun que otro pitido. ¿Y todo por qué? ¡Por ser rivales directos de ALONSO en la lucha por el campeonato!
Y no digamos la que se lió con el accidente de Hamilton, el domingo a falta de dos vueltas para el final de la carrera. En una carrera con poca emoción, Alonso salía cuarto y esa era la posición que le correspondía. Pero la suerte (o la magia negra de 90000 aficionados) quiso que Vettel tuviera un problema de frenos y Hamilton reventara una rueda, acabando en el muro. De forma que Alonso se encontró con un 2º puesto que ni él mismo esperaba. En la grada todo eran gritos de ALONSO-ALONSOOOOO. A Hamilton lo tuvieron que llevar en moto hasta el box, y al pasar por delante nuestro volvieron los pitidos e insultos. Menos mal que a la vez pasaban Alonso y Alguersuari en la vuelta de honor, y los sectarios tuvieron que elegir.

Justo mientras estaba escribiendo, han emitido este anuncio (I like it!!!)